"En Cristo hallamos provisión y contentamiento, por eso compartimos con generosidad para suplir las necesidades de otros."
Hace casi tres siglos, en Alemania, un grupo de creyentes moravos experimentó un poderoso avivamiento. En 1732, algunos jóvenes escucharon que en las islas del Caribe había miles de esclavos que jamás habían oído hablar de Jesús. Movidos por el amor de Cristo, dijeron: "Si no podemos ir como libres, nos venderemos como esclavos para ir y anunciarles el evangelio".
Cuando el barco zarpó, gritaron una frase que se convertiría en el lema de su vida: "Que el cordero que fue inmolado reciba la recompensa de su sufrimiento". No tenían riquezas, ni poder, ni posición, pero tenían a Cristo y eso bastaba.
En Filipenses 4:10-20, el apóstol Pablo es un ejemplo perfecto del contentamiento. De igual manera, la iglesia de Filipos es un gran ejemplo de generosidad. El contentamiento viene de nuestra suficiencia en Cristo, y por eso podemos dar con generosidad a otros.
Nuestra suficiencia en Cristo produce contentamientoFilipenses 4:10-13
Pablo no enseñó que el creyente debía ser rico, pero tampoco que debía ser pobre, sino contento en Cristo. Su confianza no estaba en lo que tenía o lo que le faltaba, sino en quién es el que lo sustentaba. Pablo dice: "He aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación".
Los filipenses son un modelo de generosidad. Pablo es un modelo de contentamiento. Los filipenses representan la generosidad cristiana dando no por obligación, sino como fruto de su amor por Cristo. Pablo muestra el contentamiento cristiano recibiendo con gratitud sin depender de las circunstancias.
El contentamiento se aprende
Vivimos en una cultura consumista donde nunca se está contento con lo que se tiene. El mundo está inmerso en esta cultura y el problema es que siempre le va a faltar algo. Esta cultura lamentablemente ha entrado también dentro de la iglesia.
Pablo, encarcelado en Roma, dice: "He aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación". El contentamiento no es algo con lo que vengamos de nacimiento. En dos ocasiones dice el apóstol: "he aprendido". El contentamiento fue a través de varias experiencias, sufrimientos y necesidades.
Pablo dice: "sé vivir en pobreza y sé vivir en prosperidad. He aprendido el secreto de estar saciado como de tener hambre". Pablo había experimentado estos contrastes. De hecho, 2 Corintios 11 describe cómo fue golpeado, apedreado, naufragó, pasó hambre, sed, frío y desnudez.
Todo lo puedo en Cristo
El verso 13 es la clave. Este verso que muchas veces se ha malinterpretado. Ese pasaje está descontextualizado cuando lo usamos para maratones o metas personales. Pablo dice: Cristo ha sido mi fortaleza en mis dificultades, en la escasez, en la abundancia. Haya tenido o no haya tenido. Cristo es mi fortaleza.
Para el apóstol, las situaciones externas no determinaban su gozo o su contentamiento. Porque de una cosa él estaba seguro: la suficiencia en Cristo. Si tengo a Cristo, dice Pablo, lo tengo todo.
¿Cuántas veces el Señor ha provisto más de lo que pensamos? ¿Por qué entonces dudamos de la provisión y del cuidado de nuestro Dios? No hay nada en lo que puedas encontrar contentamiento, sino en la persona de nuestro Señor Jesucristo. El contentamiento cristiano no tiene que ver con nuestras circunstancias. Se encuentra en Cristo y eso es suficiente.
Nuestra suficiencia en Cristo produce vidas generosasFilipenses 4:14-20
Pablo dice: "Iglesia, sin embargo, han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción". La palabra compartir también se puede traducir como participar o tener comunión. Esta colaboración era como sentirse acompañado en la situación en la que el apóstol se encontraba.
Y no era la primera vez. "Ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino solamente ustedes". Esta iglesia entendió perfectamente lo que significa ser colaborador y participante de la extensión del evangelio.
Una iglesia pobre pero generosa
Para que una iglesia sea generosa, seguramente debe ser una iglesia próspera. Pero mira lo que dice 2 Corintios 8:1-5: "En medio de las pruebas más difíciles, su desbordante alegría y su extrema pobreza abundaron en rica generosidad. Soy testigo de que dieron espontáneamente tanto como podían y aún más de lo que podían".
¿Entonces no eran ricos? No. De su extrema pobreza enviaron ayuda más de una vez. Era una iglesia pobre de alrededor de 20 o 30 personas. Y dice Pablo: ustedes han enviado más que otros, y no solo una vez, muchas veces.
Al recordar su generosidad, Pablo dice: "No es que busque más ofrendas en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta". El don que se da de corazón siempre enriquece al dador.
Un balance bíblico
Nosotros reprobamos el evangelio de la prosperidad. Pero a veces nos hemos ido al otro extremo. Nos da miedo hablar de dar o de generosidad. Pero debemos tener un balance. Jesús habló sobre el dinero, la riqueza y la administración en varias ocasiones.
En los ochentas, durante la hambruna de Etiopía, una iglesia muy pequeña de Corea del Sur escuchó que los cristianos etíopes estaban sufriendo escasez extrema. Apenas tenían lo necesario para sobrevivir, pero decidieron hacer una colecta. Durante semanas ayunaron un día a la semana y el dinero que habrían gastado en comida lo apartaron para enviarlo a sus hermanos en Etiopía.
Cuando el pastor coreano fue a entregar la ofrenda, dijo: "No damos porque tengamos abundancia, sino porque somos una sola familia en Cristo". No se trata de cuánto des, se trata del corazón y la intención.
Una ofrenda como fragante aroma
Pablo termina diciendo: "Estoy bien abastecido, habiendo recibido de Epafrodito lo que han enviado. Fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios". Pablo compara la ofrenda recibida con la ofrenda que era puesta en el altar en el Antiguo Testamento.
El apóstol termina con una hermosa promesa: "Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". Ustedes suplieron para mi necesidad, Dios suplirá para la suya. Ustedes dieron de su pobreza, Dios suplirá a sus necesidades de sus riquezas en gloria.
Hudson Taylor dijo: "Cuando la obra de Dios se lleva a cabo a la manera de Dios y para la gloria de Dios, no carecerá de la provisión de Dios".
Conclusión
Cuando Cristo nos es suficiente, cuando hallamos nuestro gozo y contentamiento en Él, podemos ser personas generosas. Que sin importar nuestra circunstancia, daremos para aquellos que están en necesidad.
La invitación del apóstol Pablo es que tengamos comunión, compasión, que con humildad miremos por los intereses y las necesidades de los demás. Pero esto solo se logra cuando encontramos nuestra suficiencia en Cristo Jesús.
Si queremos entender el verdadero contentamiento y la genuina generosidad, miremos a Cristo y no a nuestras circunstancias. Nuestro Señor se humilló, se entregó voluntariamente y dio su vida para nosotros para suplir la mayor necesidad que puede tener el ser humano: la salvación de nuestras almas.
En Cristo hallamos provisión y contentamiento. Por eso podemos compartir con generosidad para suplir las necesidades de otros.
Transcripción
00:00 Filipenses 4, versículo 10 al 20, es el que vamos a estar estudiando esta mañana. 00:12 Voy a dar lectura, oramos y comenzamos con la exposición de la palabra. 00:19 Dice así, me alegué grandemente en el Señor de que ya al fin han revivido su cuidado para conmigo. 00:26 En verdad, antes se preocupaban, pero les faltaba la oportunidad. 00:31 No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. 00:36 Sé vivir en pobreza y sé vivir en prosperidad. 00:43 Dice, en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, 00:48 de tener abundancia como de sufrir necesidad. 00:51 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 00:54 Sin embargo, han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción. 00:58 Ustedes mismos saben, filipenses, y al comienzo de la predicación del Evangelio, 01:02 después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino solamente ustedes. 01:11 Porque aún a Tesalónica enviaron dádivas más de una vez para mis necesidades. 01:16 No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta. 01:22 Pero lo he recibido todo y tengo abundancia. 01:25 Estoy bien abastecido habiendo recibido de Pafrodito lo que han enviado. 01:30 Fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios. 01:35 Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. 01:42 A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. 01:48 Padre, te damos gracias esta mañana por tu palabra. 01:52 mi deseo Dios 01:54 es que uses mi vida 01:56 mis labios Dios 01:57 para que tu palabra Dios se plante 02:00 en el corazón 02:02 de cada uno de mis hermanos que la están 02:03 escuchando y que aún Dios 02:05 a mi vida hables 02:07 esta mañana por favor Dios 02:10 háblanos Dios a través 02:11 de ella Señor 02:13 prepara nuestros corazones quita toda 02:15 distracción y que podamos Dios 02:17 salir de este lugar 02:21 bendecidos 02:21 diciendo, Dios, que tú eres suficiente y que si te tenemos a ti, Señor, lo tenemos todo. 02:29 Te lo pido en Cristo Jesús. Amén. 02:35 Así, hace casi tres siglos, en una pequeña aldea de Alemania llamada Hermut, 02:41 un grupo de creyentes moravos experimentó un poderoso avivamiento. 02:47 No eran ricos ni influyentes, eran refugiados perseguidos. 02:51 Hombres y mujeres sencillos que surgieron del movimiento que comenzó el reformador John Hooks, quien fue martirizado en 1415 por enseñar que la Biblia debía ser la autoridad de fe y de práctica. 03:07 Este grupo de moravos solo tenía una cosa segura, Cristo es suficiente para ellos. 03:13 En 1732 de aquella comunidad escucharon algunos jóvenes que en las islas del Caribe había miles de personas y de esclavos que jamás habían oído hablar de Jesús. 03:28 Movidos por el amor de Cristo, dijeron algo que estremeció a todos. 03:32 Si no podemos ir como libres, nos venderemos como esclavos para ir y anunciarles el evangelio. 03:38 Y así lo hicieron. Dejaron su hogar, sus familias, su comodidad, confiando solo en que Cristo era su proveedor y su contentamiento. Cuando el barco zarpó, levantaron la voz y gritaron una frase que se convertiría en el lema de su vida. 03:56 Que el cordero que fue inmolado reciba la recompensa de su sufrimiento. 04:02 No tenían riquezas, ni poder, ni posición, pero tenían a Cristo y eso, mis hermanos, bastaba. 04:11 Por eso dieron sus vidas, su tiempo, sus recursos y hasta su libertad para que otros conocieran al Salvador. 04:20 Ellos hallaron contentamiento en Cristo y compartieron con amor para suplir la mayor necesidad que puede tener el ser humano, la salvación de su alma. 04:30 Esta historia muestra que cuando el corazón, mis hermanos de los creyentes, está lleno del amor de Dios, el egoísmo se va. 04:37 Cuando Cristo es suficiente, podemos ser generosos y podemos tener contentamiento cual sea nuestra situación. 04:45 El apóstol Pablo es un gran ejemplo perfecto de lo que es el contentamiento y de igual manera la iglesia de Filipos, esta que acabamos de leer, es un gran ejemplo de lo que es ser generosos. Mostraban ellos un entendimiento claro y correcto de la suficiencia de Cristo y su generosidad era una muestra de eso. 05:06 Nosotros no estamos exentos, ¿de acuerdo, mis hermanos? De olvidar esta verdad. Mis hermanos, también nosotros debemos recordar siempre que el contentamiento viene de nuestra suficiencia en Cristo y no en nada más. 05:22 Por ende, podemos dar con generosidad a otros, no porque seamos ricos o no porque tengamos mucho, sino porque un corazón transformado por el Evangelio, un corazón transformado por el Señor, entiende la bendición que se obtiene al ser dadivosos y estar felices con lo que uno tiene. 05:41 Por eso, mis hermanos, esta mañana lo que quiero predicarte es esta verdad que extraemos de este pasaje que acabamos de leer de Filipenses. Y es lo que yo deseo que te lleves en tu corazón. En Cristo hallamos provisión y contentamiento, por eso compartimos con generosidad para suplir las necesidades de otros. 06:02 Repito, en Cristo hallamos provisión y contentamiento, por eso compartimos con generosidad para suplir las necesidades de otro. Mi sermón lo he dividido, mis hermanos, en dos puntos. El primero lo vamos a ver del verso 10 al verso 13. Y lo he titulado, nuestra suficiencia en Cristo produce contentamiento. 06:24 Alguien dijo, debemos cambiar la teología de la prosperidad y la teología de la pobreza por la teología paulina, o sea, una teología bíblica correcta. ¿Qué significa esto? Pablo no enseñó que el creyente debía ser rico, pero tampoco que debía ser pobre, sino debía ser contento en Cristo. Y eso es lo más importante. 06:45 Su confianza no estaba en lo que tenía o lo que le faltaba, sino en quién es el que lo sustentaba. 06:50 Mira lo que dice Pablo en el verso 11. 06:52 He aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. 06:56 Esto es importante y eso es suficiente. 06:59 Entonces vamos a ver, mis hermanos, que los filipenses son un modelo de dar con generosidad. 07:05 Y Pablo es un modelo de recibir contentamiento. 07:09 Es decir, los filipenses representan la generosidad cristiana dando no por obligación. 07:14 sino como fruto de su amor por Cristo. 07:17 Y Pablo, en cambio, muestra el contentamiento cristiano 07:21 recibiendo con gratitud sin depender de las circunstancias. 07:24 Y ahorita lo vamos a ver un poco más a detalle. 07:28 Hoy vivimos en una cultura consumista y no me lo puede negar. 07:32 Compramos una cosa, compramos otra, 07:34 vemos algo en Temo y lo queremos. 07:36 Me explico, el mundo está lleno de esto. 07:41 Nunca se está contento con lo que se tiene. 07:44 obtenemos algo y a la semana ya queremos tener otra cosa. 07:49 Si te compras el iPhone más reciente, el otro año sale el nuevo 07:51 y este ya lo estás revendiendo porque quieres obtener el que ha salido a la venta. 07:57 El mundo, mis hermanos, está inmerso en esta cultura consumista. 08:01 Y el problema es que compra y obtiene cosas y sabes que siempre le va a faltar algo. 08:07 Nunca estará contento. 08:11 Esta cultura consumista lamentablemente ha entrado también dentro de la iglesia. 08:16 Y muchas veces nosotros nos hemos sentido de esta manera, ¿no? 08:20 Algo me falta. 08:21 No sé, o sea, ya compré esto, ya compré aquello, ya tengo aquí, tengo allá, pero no sé, o sea, siento que debo de tener algo más. 08:31 Esta iglesia había sido una gran ayuda para la extensión del reino. 08:35 En el capítulo 1, versículo 4, el apóstol Pablo dice esto. 08:39 Pido siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos ustedes, por su participación en el Evangelio desde el primer día hasta ahora. 08:50 Estos hermanos desde el inicio de esta iglesia habían participado en la proclamación del Evangelio. 08:55 Y eso lo podemos ver en Hechos capítulo 16. 08:58 Sufriendo por Cristo, poniendo sus dones, su economía, sus recursos, orando y perseverando en el avance del Evangelio. 09:06 Sabemos que Pablo, cuando escribe esta carta, él estaba encarcelado en Roma. 09:12 Él dice en el verso 13, de tal manera que mis prisiones por la causa de Cristo se han hecho notorias en toda la guardia pretoriana. 09:20 El amor por el evangelio le había llevado a ser encarcelado en Roma, donde pasaría los últimos días de su vida. 09:28 Pues hasta ahí, en Roma, la iglesia de Filipos le hizo llegar una ofrenda por medio de este colaborador Epafrodito. 09:38 Dice Pablo, aún en mis prisiones oímos decir a Pablo, he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. 09:48 Y no era la primera vez que esta iglesia había provisto para las necesidades del apóstol. 09:53 Filipos es una de las pocas iglesias que recibe elogios por su generosidad, su fidelidad y colaboración constante en el evangelio. 10:02 Qué hermosa iglesia era esta de Filipos. 10:06 Y ahora vamos a adentrarnos ya un poco más ahora sí en el pasaje. 10:10 Dice el verso 10. 10:11 Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin André ha vivido su cuidado para conmigo. 10:17 En verdad, antes se preocupaban, pero les faltaba la oportunidad. 10:21 Algunos de mis hermanos han llegado a pensar que estas palabras son de reproche. 10:25 Él dice, al fin han revivado su cuidado para conmigo. 10:29 Y esto nos suena como cuando le decimos a alguien, vaya hasta que vienes a verme. 10:34 ¿Sí me explico? 10:36 Vaya hasta que te acuerdas de mí. 10:39 Y unos creen que Pablo al decir estas palabras era un reproche a la iglesia de Filipos. 10:43 Pero no es así. 10:45 Queda claro que no. 10:46 Porque como dice otra versión de este verso 10, Pablo dice así. 10:50 Tenían interés, solo que no habían tenido la oportunidad de ayudarme. 10:54 No eran palabras de reproche. 10:57 Al hacer mención de la ayuda que los filipenses le habían enviado y al hecho de que su cuidado hacia él se había reavivado, 11:03 el apóstol no lo expresa como una queja oculta, ni como una exhortación a hacerlo con mayor frecuencia, 11:11 sino como un reconocimiento agradecido de su amor constante. 11:17 Cuando él dice, me alegré grandemente en el Señor, no era una manipulación, eran realmente palabras de agradecimiento. Gracias, filipenses. Esto que me han enviado, gracias por eso. 11:30 No sé si les ha pasado, aquí está mi hija, pero cuando llevas a tus hijos a algún lugar que les encanta, a mi hija le encanta mucho Pláctica y la llevas a pasear y en el camino dice, papi, este fue el mejor día de mi vida, me gustó mucho, ¿no? 11:49 Y a medio camino, papá, este día fue genial, ¿no? Y al otro día te lo vuelven a recordar. Oye, ayer me la pasé bien padre ahí. Bueno, ¿sabes qué te están diciendo? ¿Cuándo me vuelves a traer? ¿Me explico? Bueno, mis hermanos, Pablo al recordar la generosidad de los filipenses no era una manipulación. Era realmente un corazón agradecido por lo que ellos estaban haciendo para con él. 12:17 Mira lo que dice el verso 11. Dice Pablo, no hablo porque tenga escasez. Otra versión dice, no digo esto porque esté necesitado. No era una manipulación. Entonces, para evitar que crean que era una manipulación, Pablo en los siguientes tres versos va a explicar el contentamiento cristiano. Y esto es muy interesante. Dice el verso 11. Sígueme con tu vista, por favor. 12:41 No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Sé vivir en pobreza y sé vivir en prosperidad. En todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. 12:59 Lo que vemos aquí es a Pablo exaltando a Cristo como la fuente de su gozo y su sustento. Por eso el verso 3, hermanos, es importante y trascendental. 13:11 En este tiempo había una corriente filosófica llamada los estoicos. Ellos enseñaban que el contentamiento se derivaba de la autosuficiencia y la autodisciplina. Disciplínate, piénsalo a ti mismo y no necesitas ser feliz. Solamente está en ti, en que tú lo creas y en que tú lo repitas. 13:32 Estar feliz depende solamente de ti, decían estos hombres. El contentamiento está solo en que tú lo pienses y lo decidas. Pero ¿sabes qué? El apóstol habla de la cristo-suficiencia. Una paz basada en la confianza en Dios sin importar las circunstancias. Algo muy diferente a lo que enseñaban los estoicos. 13:54 Donde el estoico decía, me basto a mí mismo, el cristiano dice, Cristo me basta. 14:01 Ahora, mis hermanos, el contentamiento no es algo con lo que vengamos de nacimiento. 14:07 Si prestaste mucha atención en el pasaje, en dos ocasiones dice el apóstol, he aprendido. 14:13 He aprendido. 14:16 Entonces, hermanos, el contentamiento fue a través de varias experiencias, sufrimientos, necesidades que el apóstol Pablo pudo aprender que Cristo era suficiente. Y quizás tú y yo estemos en esta lucha. No nacemos con esto. El contentamiento es algo que se va a aprender. ¿Y a través de qué? A través a veces de sufrimiento, de escasez, de necesidades. 14:45 Mira lo que dice el verso 12 y mira estos contrastes. Pablo dice, sé vivir en pobreza y sé vivir en prosperidad. He aprendido el secreto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. 15:02 Pablo sin duda había experimentado estos contrastes. De hecho, cuando el Evangelio llega a Macedonia, recuerdas en Hechos capítulo 16, el lugar donde fue hospedado fue el lugar de una mujer rica llamada Lidia, no sé si lo recuerdas. 15:19 ¿Te puedes imaginar lo que pudo haber disfrutado el apóstol en ese lugar? Almuerzo, comida, cena, cuarto para él solo, agua caliente, colchón, sprin air, o el que te guste, ¿no? 15:36 Pero también sufrió lo otro contrario. Y no solamente quizás en esta casa de esta mujer llamada Lidia, porque era una mujer pudiente, dice la Biblia, que tenía dinero. Seguramente cuando fue a Éfeso, a Corinto, hubo lugares en los que él experimentó la abundancia, ¿no? Pero también hubo momentos en que experimentó todo lo contrario. 16:00 Mira lo que dice 1 Corintios 4, 11 y 12. 16:03 Hasta el momento presente pasamos hambre y sed, andamos mal vestidos, somos maltratados y no tenemos dónde vivir. 16:10 Nos agotamos con nuestras propias manos. 16:14 Cuando nos ultrajan, bendecimos. 16:16 Cuando somos perseguidos, los soportamos. 16:19 Y creo que el pasaje más claro que nos habla de los sufrimientos, de este contraste del apóstol Pablo, es 2 Corintios capítulo 11. 16:30 versículo 25. 16:32 Escucha lo que dice el apóstol Pablo. 16:34 Tres veces he sido golpeado con varas. 16:36 Una vez fui apedreado. 16:38 Tres veces naufragué y he pasado 16:40 una noche y un día en lo profundo. 16:42 Con frecuencia en viajes, 16:44 en peligros de ríos, en peligros 16:46 de salteadores, peligros de mis compatriotas, 16:49 peligros de los gentiles, 16:50 peligros en la ciudad, 16:52 peligros en el desierto, peligros en el mar, 16:54 peligros entre falsos hermanos, 16:56 en trabajos y fatigas, 16:58 en muchas noches de desvelo, en hambre y sed, con frecuencia sin comida, en frío y desnudez. 17:07 ¿Logras ver el contraste? 17:12 Y alguien puede decir, Pablo, pero, o sea, ¿cómo logras tener ese contentamiento, no? 17:19 Un día tuviste demasiado y de repente no tienes nada y pasas hambre y pasas frío y te golpean. 17:25 O sea, ¿cómo se logra esto? Yo quiero saber cómo se logra. 17:28 Bueno, el verso 13, hermanos, es la clave. Este verso 13 que muchas veces se ha malinterpretado. Creo que es uno de los pasajes que más se ha malinterpretado las escrituras. Hoy corres un maratón y ¿qué pones en tu playera? Filipenses 4.13. Subes al cerro de la silla y ¿qué pones? Filipenses 4.13. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 17:51 Hermano, ese pasaje está descontextualizado. 17:54 No lo apliques ahí. 17:56 Pablo dice, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 18:01 Decía Pablo, Cristo ha sido mi fortaleza en mis dificultades. 18:04 Cristo ha sido mi fortaleza en la escasez. 18:06 Cristo ha sido mi fortaleza en la abundancia. 18:08 Cristo ha sido mi fortaleza cuando he dado y me he quedado con poco. 18:11 Cristo ha sido mi fortaleza en todo tiempo. 18:14 Haya tenido o no haya tenido. 18:17 haya pasado hambre o haya estado saciado. 18:22 Cristo es mi fortaleza. 18:24 Ahí es donde Pablo usa esta frase o este verso tan famoso. 18:31 Para el apóstol, las situaciones externas que pasaran a su alrededor 18:36 no determinaban su gozo o su contentamiento. 18:39 Para él, la alegría o la tristeza, la paz o la tormenta, 18:42 la abundancia o la necesidad, la pobreza o la prosperidad, 18:47 no influían en su estado de ánimo. 18:50 Porque de una cosa, él estaba seguro, la suficiencia en Cristo. 18:56 Si tengo a Cristo, dice Pablo, lo tengo todo. 19:04 Hace un buen tiempo, nuestra hija estaba muy chiquita, 19:08 me acuerdo que salía a trabajar, en ese entonces trabajaba, 19:11 Yo vivo en Guadalupe y trabajaba en Cumbres. 19:14 Y mi esposa me dice, amor, voy a ocupar unas cosas. 19:17 Me dejas dinero. 19:18 Y le dejé un billete de 500. 19:20 Me acuerdo que era un día entre semana. 19:21 No crean que soy tan dadivoso, pero era lo único que tenía. 19:24 Entonces tuve que dárselo. 19:25 Le dije, Terry, me guardas el cambio. 19:28 A mediodía me manda un mensaje y me dice, ¿sabes qué, amor? 19:32 Perdí el dinero. 19:37 Pues salió lo guerra, ¿no? 19:39 No, pues así, como decimos, en caliente, en corto, al celular. 19:43 Oye, ¿cómo que se te perdió? 19:46 Yo trabajando aquí, tú descuidas. 19:50 Le di un sermón, le puse dos puntos y hice conexión con el evangelio para que entendiera. 19:55 Le tiré un sermón, hermanos, ¿cómo? 19:59 Pero ¿sabes qué? 20:00 No es tanto el dinero que se haya perdido. 20:04 Porque lo que a veces olvidamos es que Cristo, mis hermanos, es el que nos sostiene y el que nos da aún más de lo que pensamos y de lo que imaginamos. 20:16 Obviamente duele cuando tienes que pagar renta, la mensualidad del carro, colegiatura de los hijos. 20:23 Cuando se acumula todo y cuando hay poco, si entra esta desesperación, ¿cómo le voy a hacer? 20:29 Te acuerdo muy bien y no se me olvida, sí le tiré el rollo a mi esposa. 20:34 Debes cuidar más el dinero, etc. 20:37 Y esa semana, recuerdo que en mi trabajo, recibí el doble de propinas de lo que había perdido. 20:46 Y es increíble, ¿no? 20:50 Sabes que no es el dinero, o no es la enfermedad por la que llegamos a pasar a veces. 20:55 No es la falta de un empleo, o la situación difícil por la que tú o yo podemos estar pasando. 21:00 Mis hermanos, es la falta de fe. 21:03 Y es la falta de contentamiento ante cualquier situación. 21:05 ¿Por qué cuando tengo mucho estoy feliz y cuando tengo poco me quiero ahorcar, verdad? 21:13 ¿Qué está pasando, Señor? ¿Qué hice mal? 21:16 O sea, no es el problema eso. 21:19 El problema, hermanos, es el contentamiento. 21:22 A veces con mucho o a veces con poco. 21:25 Siempre vamos a decir, me falta algo. 21:30 Y yo pregunto, ¿cuántas veces nos ha dejado de alimentar del Señor? ¿Cuántas veces el Señor no ha provisto más de lo que tú y yo pensamos? ¿Por qué entonces dudamos muchas veces de la provisión y del sustento y del cuidado de nuestro Dios? ¿Por qué cuando hay poco, por qué cuando viene la enfermedad, dudamos y nos desesperamos en vez de buscar y clamar al Señor y recordar que Cristo es suficiente? 21:55 Y si lo tenemos a Él, hermanos, lo que venga y lo que estemos pasando, vamos a salir adelante. 22:02 Ese es el problema. 22:06 Por eso yo quiero recordarte. 22:09 No hay nada que produzca más satisfacción. 22:12 No hay nada más que te pueda dar alegría. 22:14 No hay nada más en lo que tú puedas encontrar contentamiento, sino en la persona de nuestro Señor Jesucristo. 22:22 Todo lo puedo en Cristo, dijo Pablo, que me fortalece. 22:26 En Cristo encontramos la suficiencia. 22:31 Pablo nos está enseñando una verdad muy importante. 22:34 El contentamiento cristiano no tiene que ver con nuestras circunstancias. 22:38 Se encuentra en Cristo y lo necesitamos a Él. 22:41 ¿Y sabes qué? Eso es suficiente. 22:46 En Cristo hallamos provisión y contentamiento. 22:49 Por eso podemos compartir con generosidad para suplir y ver las necesidades de otros. 22:58 Mi segundo punto lo vamos a ver del verso 14 al versículo 20. 23:02 Y lo he titulado, nuestra suficiencia en Cristo produce vidas generosas. 23:10 Pablo en los siguientes versos vuelve a retomar el tema de la ofrenda que él había hablado en el verso 10. 23:17 ¿Recuerdas cómo empieza Pablo en el verso 10? 23:19 Me alegré grandemente en el Señor de que al fin hayan revivido su cuidado para conmigo. 23:24 Bueno, en el verso 14 Pablo vuelve a retomar el tema. 23:27 Después de hablar de que Cristo es suficiente, vuelve a retomar este tema. 23:31 ¿Qué dice el verso 14? 23:33 Iglesia, sin embargo, han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción. 23:39 Este, sin embargo, me agrada y me gusta. 23:42 Porque aunque Pablo claramente había hablado de la suficiencia en Cristo, 23:46 él les dice que han hecho bien en compartir con él. 23:50 La palabra compartir en algunas de sus Biblias, como en la Reina Valera o en la Biblia textual, también se puede traducir como participar o tener comunión. 24:02 Entonces revela que no se trataba de una simple ayuda material lo que Pablo había recibido. 24:08 Esta colaboración de la iglesia hacia Pablo era como sentirse acompañado en la situación en la que el apóstol se encontraba. 24:14 Era como tener a sus hermanos cerca, era como tener a sus hermanos dentro de la celda en la que él se encontraba. 24:21 Qué bueno que han participado conmigo. 24:24 Qué bueno, dice Pablo, qué bueno que han tenido comunión, coinonía conmigo. 24:29 ¿Cómo? A través de una ofrenda, dice Pablo. 24:31 Sí, a través de una ofrenda. 24:33 Es como si ustedes estuvieran conmigo aquí adentro. 24:37 ¿Y sabes qué? 24:38 No era la primera vez que esta iglesia participaba con él. 24:45 que haya más iglesias así. 24:47 Fíjate lo que dice el verso 15. 24:49 Ustedes mismos también filipenses 24:53 saben que al comienzo de la aplicación del evangelio, 24:56 después de que partí de Macedonia, 24:58 ninguna iglesia compartió conmigo 25:01 en cuestión de dar y recibir, 25:04 sino solamente ustedes. 25:07 Vaya que esta iglesia, mis hermanos, 25:10 entendió perfectamente lo que significa 25:12 ser colaborador y participante de la extensión del evangelio y de la preocupación por la vida de 25:18 alguien más la relación entre esta iglesia y el apóstol pablo sin duda era muy especial porque 25:25 mira lo que ora pablo por ellos en el verso 3 del capítulo 1 dice pablo doy gracias a mi dios 25:33 siempre que me acuerdo de ustedes pido siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos 25:40 ustedes por su participación en el evangelio desde el primer día hasta ahora desde los primeros días 25:48 esta iglesia apoyaron la misión de hacer avanzar el evangelio y de extender el mensaje de salvación 25:55 a otras regiones en este tiempo si tú lees hechos capítulo 16 y capítulo 17 vemos que después de 26:04 plantar la iglesia en Filipos, el apóstol va a Tesalónica. Pues hasta ahí la iglesia de Filipos 26:11 le hace enviar una ayuda. Dice el verso 16, aún en Tesalónica enviaron dádivas, regalos y más de 26:18 una vez para mis necesidades. ¿Cuántas veces? Más de una vez. ¿Y sabes qué? Para que una iglesia 26:27 sea generosa, para que una iglesia entienda lo que es dar, seguramente debe ser una iglesia próspera. 26:34 Una iglesia numerosa. 26:35 No sé, quizás en iglesia de Filipos, 200, 300 personas, dos cultos, uno en la mañana, uno en la noche. 26:42 Ofrendas de 500 denarios. 26:44 Había suficiente para dar, hombre, no había problema por eso. 26:48 Te voy a pedir que abras tu Biblia en 2 Corintios capítulo 8, versículo 1. 26:53 Vamos a ver cómo era esta iglesia de Filipos, esta iglesia en la región de Macedonia. 26:59 Seguramente una iglesia grande y próspera, ¿verdad? 27:01 Según de Corintios capítulo 8 versículo 1. 27:07 Sígueme con tu vista. 27:08 Ahora hermanos, queremos que se enteren de la gracia que Dios ha dado a las iglesias de Macedonia. 27:14 En medio de las pruebas más difíciles, su desbordante alegría y su extrema pobreza abundaron en rica generosidad. 27:25 Soy testigo de que dieron espontáneamente tanto como podían y aún más de lo que podían. 27:31 rogándonos con insistencia que les concediéramos el privilegio de tomar parte en esta ayuda para los creyentes. 27:39 Incluso hicieron más de lo que esperábamos, pues se entregaron a sí mismos. 27:45 Primeramente al Señor y después a nosotros. 27:50 ¿Logras a ver? 27:52 ¿Entonces no eran ricos? No. 27:56 Pablo dice, de su extrema pobreza, ¿ustedes enviaron ayuda más de una vez? 28:02 Incluso nos rogaban, Pablo, por favor, no, o sea, ustedes no, dejen que envíen otra iglesia que es numerosa y que es rica. 28:08 No, queremos ayudar, por favor. 28:12 Es lo que está Pablo diciendo y es lo que estamos viendo. 28:14 Era una iglesia pobre. 28:17 Era una iglesia numerosa, tampoco era una iglesia numerosa. 28:21 ¿Recuerdas cuando Pablo llega en el capítulo 16 de Hechos? 28:24 Cuando llega, Pablo llega al río y encuentra a Lidia con otras mujeres estudiando el evangelio. 28:30 Los primeros convertidos que se mencionan en iglesia de Filipos era Lidia y su casa. 28:36 El carcelero y su casa. 28:37 ¿Recuerdas ese carcelero cuando Pablo fue en Filipos? 28:42 Posiblemente algunas de las mujeres que oraban junto al río. 28:45 Entonces, esto sugiere, mis hermanos, que probablemente la iglesia de Filipos era alrededor de 20 o 30 personas, contando quizás algunos esclavos que tuvieran y las familiares de estas personas. 28:58 Era una iglesia de 30 o 40 personas. 29:01 Y dice Pablo, ustedes han enviado más que otros, y no solo una vez, muchas, varias veces. 29:11 Al recordar su generosidad, no estaba buscando más ofrendas, sino que fueran reencompensados por su bondad. 29:18 Es lo que Pablo deseaba para esta iglesia que estaba siendo generosa con él. 29:22 Mira lo que dice el verso 17. 29:25 Pablo dice, no es que busque la dádiva. 29:28 Este también se puede traducir como regalos o como una ofrenda. 29:31 No, dice Pablo, no es que busque más ofrendas en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta. 29:38 Y eso es muy interesante, ponme atención. 29:40 Dijo un comentarista sobre este verso 17. 29:43 Pablo usa una imagen de contabilidad y de cosecha. 29:47 El donativo era una inversión a la cuenta de los filipenses. 29:51 Una inversión que les produciría grandes y ricas ganancias. 29:56 Así que más que un regalo, Pablo ve en la ofrenda un fruto de fe y amor. 30:03 Y de hecho es lo que Pablo había orado por ellos en el capítulo 1 versículo 9. 30:09 Fíjate lo que Pablo ya había orado por


