
Siervos del Pecado o de la Justicia
Romanos 6:1-23
¿Y si pudieras cerrarle la puerta al pecado con la misma firmeza con la que un inquilino se libra de un viejo dueño tirano? En Romanos 6, Pablo nos recuerda que la obra de Cristo nos cambió de amo: ya no le debemos nada al pecado.




